MUJERES DISCUTIENDO

http://cuicatecos.blogdiario.com/img/mujeresindigenas.jpg

Mujeres chiapanecas. Junio de 2009.

Si ellos no, ¿quién?

Si ellos no, ¿quién?

 

Hermann Bellinghausen

 

Tenían que venir los pueblos indígenas de América a demostrar, a la vuelta del milenio, que el presunto vencedor en la guerra de los mundos”, el capitalismo, no puede seguir creciendo. O se nos acaba todo. Han desnudado, como estos días en Perú, las miserias ideológicas y morales de la sociedad dominante. La resistencia amazónica, la masacre del 5 de junio y la victoria (de momento) de los reclamos indígenas despertaron discursos de odio, racismo y chovinismo, atizados por el propio presidente de ese país, en deuda intelectual inmediata con el novelista de La ciudad y los perros, y alguna vez intolerante y reaccionario aspirante presidencial; son seguidos por medios y legisladores de ultraderecha que ya incitan al presidente Alan García a rociar con napalm a esos “jíbaros”.

 

La demanda generalizada de los pueblos originarios (centenares de culturas y lenguas, toda una civilización distinta, negada pero viva, con sabidurías ambientales y de convivencia que la civilización occidental haría bien en atender), es tan abrumadoramente legítima como insportable para gobiernos como los de Perú, México o Colombia, y hasta los más “progres” de la región. Todos aspiran al desarrollo (de los negocios) y abren paso a las multinacionales de una economía global en crisis suicida, a la industrialización fugaz, la destrucción ambiental y cultural (que no serán fugaces). Por un puñado de dólares.

 

El Congreso Nacional Indígena (CNI), reunido el 14 de junio en Ostula, Michoacán, emitió un pronunciamiento que en otras épocas hubiera resultado insólito: por el derecho a la autodefensa de los pueblos, y así defendernos a todos. Su sensatez desarmará al más marrullero de los ideólogos mediáticos:

 

“La guerra de exterminio neoliberal desatada en contra de nuestros pueblos ha alcanzado un grado de destrucción, despojo y explotación nunca visto, que pone en grave riesgo la existencia, la seguridad y los territorios correspondientes a los pueblos originarios.

 

“En la misma medida la represión desatada contra nuestros pueblos se ha expresado en el asesinato y el encarcelamiento de cientos de dirigentes indígenas, así como en la ocupación militar y paramilitar de nuestros territorios, criminalizando la lucha social y todo intento organizativo que se origine en nuestros pueblos de manera independiente y autónoma.”

 

Al igual en la fase última del dictador Porfirio Díaz, sostiene el CNI, “las leyes y políticas gubernamentales provocan el despoblamiento masivo de nuestras comunidades y la ilegal invasión de sus territorios originarios por parte de grandes empresas trasnacionales, gobernantes y políticos, amparados en una justicia venal, incapaz de dar solución efectiva a los graves problemas, principalmente de tierras, que aquejan a nuestros pueblos.

 

“En todos los tiempos de nuestra historia, los pueblos originarios hemos creado formas organizativas legales y legítimas para nuestra autodefensa, habiendo llegado incluso a la formación de ejércitos indígenas que han marcado la vida de este país, como el Ejército Libertador del Sur y el Centro que encabezó el general Emiliano Zapata, o el actual Ejército Zapatista de Liberación Nacional.”

 

Así, ante la guerra de exterminio neoliberal (como en el resto de América), “nuestros pueblos, tribus y naciones tienen el inalienable derecho, derivado del artículo 39 constitucional, para organizarse y realizar la defensa de su vida, de su seguridad, sus libertades y derechos fundamentales, su cultura y territorios. Nuestros pueblos tienen, en el contexto de sus derechos a la libre determinación y autonomía, el derecho de organizar su autodefensa del modo que consideren conveniente, en tanto no atente contra los derechos humanos; por lo que la creación, en el contexto de nuestra cultura y organización tradicional, de policías comunitarias, guardias comunales u otras formas organizativas comunales para la autodefensa indígena, son legales, legítimas y, sobre todo, necesarias frente a la profunda corrupción y descomposición de las instancias encargadas de impartir justicia”. Invocan como marco legal los acuerdos de San Andrés (incumplidos por el gobierno).

 

La sola enumeración de las luchas de estos pueblos actualmente en curso en territorio mexicano desboradaría los límites de este artículo. Se les invisibiliza, como siempre.

 

El CNI repudia, desde ya, “cualquier acto gubernamental para desacreditar e impedir nuestro legítimo derecho a la defensa de nuestra existencia, nuestra seguridad, nuestras libertades y derechos fundamentales, cultura y territorios”. Asimismo, manifiesta que “cualquier acción gubernamental tendiente a criminalizar nuestra organización para la autodefensa no tiene mayor fin que facilitar la represión y la destrucción de nuestros pueblos”.

 

No se van a dejar. Ante un mundo en riesgo de extinción, un fantasma de libertad recorre América

 

Dignificar la vida de campesinos y obreros, meta del encuentro contra la impunidad.

 

México, un país donde rige la injusticia, señala Luis Villoro en el foro realizado en Chiapas

 

Los grandes empresarios y el gobierno están dispuestos a quitarnos todo, señala una asistente

 

Hermann Bellinghausen

 

Enviado. La Jornada. Caracol de Morelia, Chis. 20 de junio. El filósofo Luis Villoro es breve y tajante: “México es un país donde rige la injusticia. Ese es un hecho”. Como uno de los participantes inaugurales del Encuentro Americano contra la Impunidad, subraya la división abismal que caracteriza al país, entre “un grupo exiguo de ricos muy ricos, y una multitud de pobres”. De tal desigualdad brota la esencia de toda impunidad.

 

Para debatir y buscar estrategias contra este flagelo recurrente en la vida de los pueblos de América se reúnen este fin de semana cerca de 350 participantes de algunas de las naciones más heridas por la desigualdad, la represión y el olvido. Tristemente, México ofrece muchísimos ejemplos.

 

Al recibir a los participantes, la junta de buen gobierno (JBG) Corazón del arcoiris de la esperanza manifiesta su deseo de que el encuentro eleve “el ánimo de seguir” y que, “por los dolores y miseria que sufre México, propongan cosas bonitas para dignificar la vida de los trabajadores del campo y la ciudad”.

 

A nombre de la JBG, la compañera Victoria adelanta la esencia de esta reunión: “son incontables las injusticias que venimos sufriendo desde hace años y los malos gobiernos están empeñados cada día en alejar el futuro de nuestros hijos. Cada día somos más y cada día más pobres y los grandes empresarios y sus servidores, llamados gobierno, están dispuestos a matarnos de hambre, quitarnos todo y dejarlo en manos privadas”.

 

El intelectual y activista peruano Hugo Blanco trae en la punta de la lengua el episodio más reciente de esta cadena de crímenes, ocurrido hace apenas dos semanas en la selva amazónica de su país: el ataque por aire y tierra ordenado por el “gobernante terrorista” Alan García, en Bagua, contra la protesta de los indígenas del área, “los más primitivos desde el punto de vista occidental, pero también los menos contaminados por los males del mundo moderno”.

 

Estos pueblos, que ocupan una parte importante del territorio peruano, “no fueron conquistados por los incas ni por los conquistadores españoles”, sufrieron y evadieron la esclavitud de los caucheros y madereros, y “son los que están dando ejemplo al Perú y una lección a los demás países”.

 

La principal lucha en Perú “es la defensa del medio ambiente”, en el sentido más amplio y paradigmático: “No sólo usurpan nuestra riqueza, están destruyendo la naturaleza”. Blanco reseñó brevemente la masacre que ha recorrido el mundo estos días, y que dista de ser una derrota para los pueblos. “La lucha no ha cesado”. Haciendo eco a lo expresado por la JBG, concluye: “Como los pueblos amazónicos no tienen la mentalidad capitalista, ellos piensan en el futuro de sus hijos y de todo el mundo”.

 

Camilo dos Santos, del Movimiento de los Sin Tierra, de Brasil, destaca que la lucha contra la impunidad “se inserta en la lucha mayor de clases”, en una situación donde el Estado es sólo “un comité de la burguesía”.

 

Para “abrir con broche de oro” la sesión plenaria (como dijo en su presentación la pintora chileno-mexicana Beatriz Aurora), la cantante María Inés Ochoa interpretó, a capella y con su voz extraordinaria, Para ti compañera, inspirada por las mujeres zapatistas.

 

Carlos Fazio habla sobre la violencia, la memoria y la impunidad en el contexto general de las experiencias latinoamericanas, y es seguido por Martín Almada, profesor y activista paraguayo que jugó un papel importante en la develación de la infausta Operación Cóndor, de criminales consecuencias en su país, y que se extendió a toda el área sur en los años setenta. Almada recordó los orígenes de la represión en Paraguay experimentados en carne propia.

 

La impunidad atraviesa fronteras, no sólo en la redes establecidas por las dictaduras del sur, sino también por la constante participación del imperio estadunidense. Eso lo deja claro el cubano Humberto Miranda al señalar cómo las acciones terroristas contra su país han sido propiciadas y protegidas por los servicios de inteligencia de Estados Unidos.

 

Por parte del Congreso Nacional Indígena, Juan Chávez da lectura a la declaración de Santa María Ostula, emitida hace una semana desde la costa de Michoacán, en evidente sincronía con lo que se discute aquí: “En el contexto de los tratados de libre comercio, las reformas constitucionales y legales promovidas por los malos gobiernos a través de legisladores de todos los partidos, han aprobado la modificación de leyes y de nuestra Constitución de 1917, poniendo en el mercado nuestras tierras, recursos naturales, conocimientos y saberes. Desconocemos, como pueblos indígenas, este conjunto de reformas que ponen en riesgo la integridad de nuestros pueblos y la vida misma de los seres humanos”.

 

Luis Villoro, al reflexionar sobre las insuficiencias del viejo indigenismo, ofrece una clave para combatir la impunidad y la injusticia: “La aceptación de una realidad, que México es un país plural de pueblos diferentes”. Y de ahí, una “no represión” del Estado.

 

Comunistas en la Huasteca

Carlos Montemayor

 

La  Jornada, sábado 20 de junio de 2009.

 

A finales del mes de marzo, invitado a un encuentro de la otra campaña, visité el puerto de Tampico, y Víctor Vargas Cruz, uno de los organizadores, me obsequió un singular documento: el Plan de Tantoyuca, del 9 de agosto de 1856. Joaquín Meade lo incluyó en el segundo de los dos tomos que dedicó a la Huasteca veracruzana, junto con un escrito que el entonces gobernador de Veracruz, Manuel Gutiérrez Zamora, envió el 2 de noviembre de 1856 al Ministerio de Gobernación. Ahí se explica que el juez de paz de Amatlán mandó copia de una acta “con respecto a un pronunciamiento que ha tenido lugar en la villa de Tantoyuca, promovido y capitaneado por el cabecilla Rafael Díaz (…), y como este pueblo queda algo mediato al punto pronunciado y lo está más el antiguo pueblo revolucionario de Tamalín… se teme nos sorprenda una horda de salvajes, que sin orden, temor ni miramientos de las leyes, cometan desastres sin tamaños, por lo que me ha parecido justo dirigirme a usted apresuradamente (…) Y lo inserto a V.E. copia del acta que se menciona… siendo una prueba evidente… de que el cabecilla Rafael Díaz carece de toda idea razonable, y que para poder medrar ha logrado seducir y engañar a la gente ignorante que lo acompaña, como son los pobres indígenas a quienes procura halagar con la comunidad de tierras…”

 

Legisladores, gobernantes y hacendados del siglo XIX se empeñaron en ver como parte de la barbarie del indio la propiedad comunal y en suponer que el progreso era sólo posible por la propiedad privada; para que México entrara en la vida moderna y civilizada de los países avanzados, la propiedad comunal debía desaparecer.

 

Muchos fueron los recursos para desarticular las tierras comunales de los pueblos indios. Primero, la insistencia en que fueran desconocidos como indios y pasaran a ser solamente ciudadanos pobres. Después, mediante legislaciones que permitieron declarar baldías sus propiedades. Más tarde con disposiciones legales que declaraban inexistentes a las comunidades indígenas y hacían obligatoria la titulación individual de la tierra. La ley de desamortización del 25 de junio de 1856, por ejemplo, se propuso remplazar la propiedad comunal de los pueblos indígenas con la pequeña propiedad agrícola y reiteró, por lo tanto, la desaparición legal de las comunidades indígenas.

 

No sería extraño que esta ley influyera en los redactores del manifiesto de Tantoyuca, pues hay giros de lenguaje que sugieren una naturaleza letrada, como se observa desde el preámbulo: “En la villa de Tantoyuca a los nueve días del mes de agosto de mil ochocientos cincuenta y seis, reunidos en la garita del intejérrimo Patricio Ciudadano Rafael Díaz, las clases oprimidas de obreros, indígenas, y proletarios para mejorar su condición han proclamado este plan…”

 

Los considerandos muestran giros incluso poéticos: “Considerando que no habiendo podido tener otra base la propiedad en su principio… (que)… la usurpación, la tierra es de todos los hombres, por consiguiente, todos deben de gozar de ella como de la luz del sol, como del aire que respiran, porque es ridículo que unos no tengan más que un palmo de tierra y otros miles de acres… que unos hombres estén nadando en oro, cuando otros no tienen un ochavo en su bolsillo…

Para “regenerar la sociedad” proclamaron y juraron sostener los siguientes artículos:

 

“1º declaramos guerra a muerte a la propiedad para que quede por consiguiente la tierra de todos los hombres para que gocen de ella a su gusto.

 

“2º también la declaramos a los capitalistas para que sus tesoros sean repartidos hermanablemente o que se entreguen al Depósito Común.

 

“3º Todas las mugeres son comunes, y sus hijos serán atendidos por la comunidad o el estado hasta la edad en que puedan ya sostenerse por sí solos.

 

“4º Habrá corporaciones en todos los pueblos nombrados popularmente y las diferentes necesidades de cada localidad determinarán el número de las secciones de éstas.

 

“5º Habrá secciones de sastres, de zapateros, de médicos, etc. etc. para que cuando un vestido sea juzgado demasiado maduro o unos zapatos hayan hecho demasiado servicio etc. sea repuesto nuevo en su totalidad sin pago de ninguna clase pues todas las necesidades estarán satisfechas, por consiguiente el dinero será mueble inútil, se pondrá en caja o solo se empleara en el comercio exterior.

 

“6º Todos participarán por igualmente de los placeres como de los trabajos.

 

“7º Ningún ciudadano estará dispensando del servicio militar, a menos que sea cojo, manco, giboso, o tenga otros defectos análogos de constitución, las mismas mugeres tendrán para alistarse en este servicio.

 

“8º Se pasarán copias de este plan a todos los pueblos para que generalizándose sea secundado en todo el mundo.”

 

Ignoro quién fue el “patricio” Rafael Díaz. Desconozco igualmente cómo en esa remota zona de la Huasteca veracruzana en 1856 había penetrado una terminología política y una visión social desconcertante para el liberalismo del siglo XIX y para las buenas costumbres incluso de nuestros días: el anarquismo y el comunismo. Era asombroso nuestro país. Sigue siendo imprevisible lo que pueda ocurrir en el país.

 

Utiliza el gobierno de SLP argucias para lograr declaratoria de UNESCO: activistas

Endeble, solicitud para que el centro histórico potosino sea patrimonio de la humanidad

Opositores señalan que se busca ocultar la depredación que ha causado la Minera San Xavier
Foto
Opositores a Minera San Xavier protestan frente a oficinas de la UNESCO en MéxicoFoto Carlos Ramos Mamahua
 
La Jornada. Mariana Norandi. Representantes del Frente Amplio Opositor a la Minera San Xavier se manifestaron ayer frente a las oficinas de la UNESCO en México para denunciar las pretensiones políticas de las autoridades de San Luis Potosí para que se declare el centro histórico de la capital potosina patrimonio de la humanidad, pues sólo se busca ocultar la depredación ambiental y cultural que la trasnacional canadiense ocasionó en el Cerro de San Pedro.

Según explicaron los activistas, los días 26 y 27 de junio de este año, el Comité de Patrimonio Mundial se reunirá en Sevilla, España, para dar a conocer la nueva lista de sitios considerados de patrimonios de la humanidad.

Esta declaratoria del centro histórico de San Luis Potosí se otorgaría por considerarla parte de la Ruta Intercontinental del Mercado del Mercurio y de la Plata junto a las ciudades de Almadén, España, e Idrija, Eslovenia. Sin embargo, remarcaron los manifestantes, la plata que se extrajo en San Luis Potosí, en el cerro de San Pedro, se obtuvo mayoritariamente por fundición, y la presencia del mercurio fue mínima.

Por lo tanto, de aprobarse esta declaratoria, sería un fraude cultural promovido por los gobiernos estatal, de Marcelo de los Santos, y municipal, de Jorge Lozano Armengol, pues San Luis Potosí nunca estuvo integrado a la Ruta del Mercurio, expresó Juan Carlos Ruiz Guadalajara, investigador de El Colegio de San Luis Potosí y miembro del grupo opositor.

Lo que estamos planteando es que no puede haber declaratoria para la ciudad de San Luis Potosí sin el rescate del Cerro de San Pedro por parte de la Minera San Xavier, el cual fue destruido por esta empresa, cuando, además, el cerro es el símbolo que desde 1656 aparece en el escudo de armas de la ciudad, indicó.

El investigador agregó que si la UNESCO atiende esta petición del gobierno de San Luis Potosí y es favorable al dictamen, entonces estará cayendo en un descrédito brutal por avalar una mentira histórica y una maniobra política.

Los manifestantes entregaron una carta redactada por el regidor perredista del ayuntamiento de San Luis Potosí Andrés Carlos Covarrubias Rendón, dirigida a la representante de la oficina de la UNESCO en México, Katherine Grigsby, donde el funcionario solicita información sobre el cabildeo que dicho ayuntamiento ha realizado con representantes oficiales de las ciudades de Almadén e Idrija, y hace entrega a este organismo de documentos académicos y científicos que analizan la fragilidad de los argumentos que sostienen la solicitud de la declaratoria de San Luis Potosí como patrimonio de la humanidad.

Albergado en:blogdiario.com

Noticias: Noticias

Contador gratis contadorplus.com